A un hombre chino le han
quitado una bala de la cabeza después haber sido tiroteado hace 23 años.
Wan Tianqing, que vive en
la provincia norteña de Hebei, dijo que estaba caminando desde el lugar de
trabajo hacia casa en 1988 cuando fue golpeado en la cabeza por lo que él
pensaba que recibió un impacto lanzado con una honda, informó el Telegraph del Reino
Unido.
Tiempo después, Wang
comenzó a tener convulsiones epilépticas.
“Al principio, las
convulsiones le ocurrían una vez al mes, pero más tarde fue dos o tres veces al
día” dijo a un canal de televisión local.
El Dr. Zhiming, un
neurocirujano, dijo que el cráneo demostró una gran solidez ante el impacto; la
única explicación –manifestó con énfasis- es que la fortaleza de dicho cráneo
fue suficiente para reducir la velocidad de la penetración de la bala. Eso
explica que, hace 23 años, después de una simple cura rutinaria, la herida no
tuviese mucho sangrado e incluso que no perdiese el conocimiento.
La antigua bala de 2 cm fue
extirpada recientemente en un hospital local.

No hay comentarios:
Publicar un comentario