¿Tienen las autoridades sanitarias idea de lo que estamos comiendo?
Alemania
causó un caos desproporcional en todo el continente, con sus correspondientes
muertos y victimas, acusando a España de enviar pepinos contaminados por el
“E.coli”, lío que trajo de cabeza a toda la Unión Europea y del cual pasaremos
años en recuperarnos.
Resulta
que ahora también, por si fuera poco, se ha alzado la alerta desde la Unión
Europea con respecto a los niveles de mercurio en peces y crustáceos: mero,
rape, agujas, langostino, atún, pez espada, incluso espinacas o acelgas, etc.
Dicen que está desaconsejado para los niños y embarazadas. ¡Eureka!, han descubierto algo que era un
secreto a voces. ¡Qué clase de milonga nos están contando!
Para empezar, ya han creado una alarma que, si hubieran tomado tan solo algunas
medidas, podría haberse evitado.
De
acuerdo con el informe de “Evaluación de Impactos de la Unión Europea” el
mercurio afecta al desarrollo del sistema nervioso y es sumamente
tóxico. Entre 3 y 15 millones de europeos alcanzan niveles altos de
mercurio, sobrepasan los límites recomendables que algunos superan hasta diez
veces.
Según la
“American Medical Association” En todo el mundo se emiten desde 5.000 hasta
6.000 toneladas de mercurio anualmente, proveniente de todas las
fuentes. A nivel continental, Asia genera más de la
mitad de las emisiones, seguida por África y
Europa. Aunque en USA las emisiones antropogénicas (efectos,
procesos o materiales que son el resultado de actividades
humanas) representan aproximadamente el 3% del total
mundial; de este modo, siguen existiendo graves problemas
con las emisiones locales. Vea el documento (en
inglés): www.grandcanyontrust.org/documents
¿Se
podrían haber evitado tantas contaminaciones? La evidencia nos inclina a pensar
que sí. Existen trabajos e
informes, desde hace años, conducidos por expertos que advierten a los
servicios sanitarios de los altos niveles de mercurio, entre otras recomendaciones,
en la población. El problema es que, a pesar de la información que tenemos, las
medidas nunca llegan a tiempo, da la impresión de que las autoridades se
enteran tarde y mal. Y no es tan solo un fallo, la evidencia delata la
irresponsabilidad y la medianía de nuestros mandatarios europeos.
Ejemplos que demuestran la incapacidad de los
gobiernos y el nefasto comportamiento de quienes habitamos el planeta tierra:
Un
estudio realizado por Greenpeace en 1992 en los fondos del Parque Nacional de
Cabrera (Islas Baleares) resultaba en un total aproximado de entre 166.859 y
289.766 objetos por kilómetro cuadrado en el fondo marino de ese archipiélago.
Fuente: BASURAS.EN.EL.MAR (un
informe muy interesante sobre el verdadero estado de nuestros mares.
"Los
mares y sus criaturas se ahogan en plástico", afirmó Juan López de Uralde,
director de Greenpeace-España durante la presentación del informe
titulado Basuras en el mar, que denuncia la contaminación marina, agravada
en los últimos 30 años. La contaminación, el mayor problema es la "basura
flotante, que está constituida en un 90% por residuos plásticos". En la
fauna marina el impacto de esta contaminación provoca "estrangulamiento e
ingestión".
"Se
ha comprobado que el 98% de los fulmares (un ave marina) del mar del norte
tienen restos de plástico en sus estómagos", dice Greenpeace a modo de
ejemplo, refiriéndose a la forma en que la contaminación con basura afecta a
esas aves marinas semejantes a las gaviotas. "Los impactos no son sólo
ecológicos, sino económicos. La basura en el mar tiene efectos sobre la salud
humana, con serios daños en la navegación", afirmó además la entidad ecologista”.

